domingo, 5 de octubre de 2014

Día 1 (4/10/2014)

En toda primera clase se ha de hacer una presentación, que es lo que hicimos. Aunque ya nos conocemos todos del fin de semana pasado, no está mal refrescar los nombres de cada uno.

Tras esta breve introducción y la presentación del profesor, se nos plantea una actividad grupal, lo que me recuerda a la clase anterior de CLIL en la que hablábamos de la importancia de incluir metodologías “collaborative learning” para un mayor enriquecimiento de los estudiantes.
Una vez dispuestos en cinco grupos de cuatro, el profesor reparte un taco de folios, clips y un trozo de celo a cada grupo. Este es el típico momento en el que surge la intriga y curiosidad, ya que aún no se nos ha explicado qué vamos a hacer. Reflexionando sobre esto pienso que si a un grupo de personas de 20-30 años puede tener cierto grado de intriga al ver esos materiales en las mesas, un niño o adolescente puede que tenga incluso más curiosidad.
Dicen que la atención del estudiante es efímera y que el docente es el encargado de captarla y mantenerla. En mi opinión, la utilización de diferentes técnicas / metodologías de aprendizaje originales e innovadoras, nos ayudan  a captar la atención del alumno y mantenerle involucrado en el proceso de aprendizaje.

Retrocediendo a la cronología de los hechos; una vez que el material estaba dispuesto en cada grupo, el profesor nos explicó que la estructura más alta que construyéramos con los materiales proporcionados, sería la ganadora. Por supuesto, teníamos un tiempo limitado de ocho minutos. Rápidamente, empezamos a construir una base sólida, puesto que pensábamos que era lo fundamental para que una estructura de papel se sostuviese y pudiera llegar lo más alto posible. Hicimos una base con cuatro cilindros de folio unidos, y así sucesivamente hasta llegar al pico en el que pusimos un cono. El tiempo se había acabado y no daba tiempo a subir más. Cada grupo había usado diferentes tácticas. Los ganadores no fuimos nosotros si no el grupo de al lado, que había diseñado una estructura menos consistente pero más alta, que era de lo que se trataba. En la foto de abajo se puede observar nuestra “obra de arte” y los miembros de nuestro grupo:


Tras ver los resultados de todos y compartir unas risas todos juntos, el profesor nos muestra varios pautas que hay escritos en la pizarra:
  



El objetivo era repetir el experimento pero teniendo en cuenta los pasos especificados en la imagen superior. La primera parte consistiría en autoevaluar nuestro propio trabajo. En mi opinión, los ejercicios de evaluación son buenos aliados para reflexionar sobre aquellos aspectos que deberían ser mejorados. En nuestro caso, una de las cosas que propusimos fue reservar algunos clips para la parte superior de la estructura. De este modo, ya estábamos planificando los pasos que íbamos a seguir. A su vez, repartimos las tareas (distribución de funciones): quién sería la encargada de formar los cilindros, de cortar el celo, formar la base, etc. Por último, cuando el profesor indicó, comenzamos a construir una nueva estructura (puesto que la anterior había sido destruida) habiendo antes realizado todos los pasos comentados. Esta vez, aun disponiendo de menos tiempo (sólo tres minutos), la organización hizo que el resultado fuese más gratificante que el primero. Tomamos como base el suelo y subimos más alto que la primera vez:




Sin embargo, aun así tampoco ganamos. Pero como diría Mafalda…


La realización de esta actividad lúdica nos sirvió para comprender que una buena organización es básica e indispensable para la realización de cualquier trabajo.  También fue una interesante introducción para “entrar en materia”. El resto del tiempo de la clase se dedicó para introducir los principales contenidos de la asignatura: las intenciones de una organización, los elementos y características, los componentes de la escuela como organización, etc. 
La última parte de la clase se centraba en reflexionar sobre varias metáforas a cerca de la escuela (la escuela como fábrica, la escuela como empresa, la escuela como comunidad y la escuela como ecosistema).

En conclusión, me gustaría resaltar lo más significativo que aprendí en la clase de ayer y que me considero me es muy útil para mi futura profesión de profesora:
  • Debemos buscar dónde está el error para poder enmendarlo y mejorar. 
  • No debemos penalizar a un alumno que obtenga peores resultados, si no motivarle para conseguir mejores resultados. 
  • Observación de casos de éxito: podemos fijarnos en los trabajos y metodología de los compañeros para tomar ideas y ayudarnos unos a otros. 
  • El tiempo es vital y hay que intentar planificarse y gestionarlo adecuadamente.



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